No es una silla, es mi silla. En el palacio, dónde paso mucho de mi tiempo hablando, estudiando, reyendo, y pensando, mi silla que dejó a mi trasero un poquito entumecido es más de una silla. Podría haber puesto una foto de unos de los sitios más bonitos que he visto aquí en Sevilla, pero, a mí, mi silla tiene más valor. Es aquí, en mi silla, dónde he formado amistades y he hecho memorias. Sin estas amistades y los resultando amigos buenos, no habría podido agradecer Sevilla en su totalidad. Por eso, voy a echar de menos mi silla y las cosas intangibles que podía darme.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
¿La vista de la Giralda, o la vista de una Silla?
No es una silla, es mi silla. En el palacio, dónde paso mucho de mi tiempo hablando, estudiando, reyendo, y pensando, mi silla que dejó a mi trasero un poquito entumecido es más de una silla. Podría haber puesto una foto de unos de los sitios más bonitos que he visto aquí en Sevilla, pero, a mí, mi silla tiene más valor. Es aquí, en mi silla, dónde he formado amistades y he hecho memorias. Sin estas amistades y los resultando amigos buenos, no habría podido agradecer Sevilla en su totalidad. Por eso, voy a echar de menos mi silla y las cosas intangibles que podía darme.
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Me encanta tu elección Kelly. Además te puedo ver desde ahí. Tú y yo hemos hablado en ese lugar más de una vez. Tu lugar.
ResponderEliminarGracias por el esfuerzo que has hecho en el curso, tu inteligencia y tu apoyo a todos nuestros proyectos.
¡Mucha suerte en el futuro!